Palma

Erguida va tu aguja blanca y lisa,

cortando viento y luz y albas y cielo.

Tu aguja retadora y tu sonrisa

tallada en el sol y en verde terciopelo.

Ingenua compañera de la brisa

que asume en ti, solícito desvelo

y en sueño vertical, al verde avisa

del rumbo de tus plumas siempre en vuelo.

Límite pone al fin a tu estatura

la magia de tan grácil cabellera

con su destello de esmeralda oscura.

¡Qué firme centinela en la llanura!

Flauta de amor en lluvia y primavera

sin sombra, de cristal y alba segura.

 

RAFAELA CHACÓN NARDI

 

Rafaela Chacón Nardi: Del íntimo esplendor, La Habana. Editorial Letras Cubanas, 2000, p. 195.